Ahora sabía que era lo que le había faltado durante todo ese tiempo: valor. Pero hoy no sería igual, esta vez no. La decisión estaba tomada y ya no había vuelta atrás. Tras cuarenta agitados minutos de indecisión, de perchas, miradas y poses en el espejo, ropa desordenada y una montaña de zapatos que podría calzar a media población china, fue a la cocina, abrió el armario de la derecha y metió la mano en el frasco de cristal lleno de caramelos y en un acto reflejo y sin mirar dejo al grupo sin un compañero que por cierto, era de fresa.
Miró el reloj, no era tarde, pero tampco temprano. Era exactamente la hora de salir, de empezar, de armarse de valor y de ponerse manos a la obra.
Cuando llegó, el ya estaba allí y no tenía cara de recién llegado. Estaba sentado y miraba el teléfono móvil que sostenía con ambas manos con unas ganas y una fijación digna de un enamorado. Estaba tan tierno y parecía tan inofensivo que ella pensó que darse media vuelta e irse era una idea factible por un momento. No. Había esperado durante tanto tiempo mientras se preparaba para este día
que ya no podía negárselo otra vez más. Se había convertido en una recompensa, un deseo que pronto desembocaría en realidad.
Con paso firme se acerco al blanco por fuera, verde por dentro e hizo lo que debería haber hecho desde la primera vez que su mirada se cruzó con el por casualidad: pasar de largo.
mmm.. qué caramelo tan dulce, adoro la fresa. Bonita tarde por cierto, y mira que zapatos tan bonitos en ese escaparate. Madre mía, que chica tan hermosa parece mirarme desde dentro de la tienda.;)
Iba a tener razón mi abuela con aquello de que las flores más bonitas, son las que se separan de la planta y se ponen en un jarrón.
... y menudo jarrón de Versace en el que me luzco hoy.
viernes 8 de mayo de 2009
miércoles 8 de abril de 2009
Reflexiones de domingo.

A veces, basta con confiar demasiado en uno mismo para sumirse en una decepción absoluta. Otras, en cambio, la falta de seguridad y la subestimación son las responsables de ese gran fracaso con el que parecen vivir algunos.Admiro y envidio, sobre todo envidio, ese don innato que poseen ciertas personas en lo que al trato con las demás se refiere. Siempre he sido parca en palabras, más dada a escuchar que a abrir la boca y ni siquiera me gusta mi voz.Durante estos treinta y dos años y medio me he dedicado hora tras hora a construir un filtro, una especie de impermeable al que cada día le encuentro más utilidad. Una pared cuyo grosor cambia dependiendo del sujeto que hable y de lo que yo quiera escuchar. Sencillamente, las decepciones de la vida me han hecho y continúan haciéndome débil por unos momentos pero dejan una huella en mí que va aumentando poco a poco el cupo de la experiencia. Lo que le pasa a todo hijo de vecino. Vamos, tengo una vida completamente corriente y normal, y por tanto, increíblemente aburrida.
viernes 27 de febrero de 2009
Nostalgia.

Miró hacia la derecha. Luego hacia la izquierda. Estaba sola y eso le encantaba. Sentirse tan inmensamente diminuta entre tanta vida quieta era uno de sus pasatiempos favoritos. Cerró los ojos, aflojó los puños, se enderezó e inspiró. Una corriente de aire fresco inundó su nariz y viajó hasta sus pulmones, trayendo consigo demasiados años de su infancia. Ana, Margot, Pedro, los abrazos de su tío, los paseos por el pueblo, las noches de hielo y las grandes tazas de chocolate de su abuela. Todo era ya historia. Ni Margot, ni Ana, ni Pedro. Se habían ido todos de aquel lugar mágico bajo la sombra de los cerezos. Una gran pérdida.
Aquel aroma era inconfundible. Se podría pasar allí de pie horas y horas acompañada por la nostalgia. Ahora sólo quedaban en su mente los recuerdos y la forma de extrañar aquellos años, donde su mayor preocupación era el picor en el cuello que le producía el jersey de lana roja de los inviernos más fríos. Pero el jersey se le fue quedando pequeño, cada vez más, hasta ser heredado por su hermana pequeña para después acabar en un viejo arcón como manjar ocasional de polillas. Aquellos años, el comienzo y la alegría de su vida...aquellos años que quedaron tan atrás en el tiempo y que estan siempre presentes bajo una gran melena dorada. Fueron su mejor inversión, un pequeño tiempo, que ahora podría aprovechar y disponer de él cuando quisiese, refugiándose bajo los brazos de un cerezo y soñando despierta y de pie. De repente, un calor húmedo cubrío sus hombros descubiertos y la transportó al presente otra vez. Se volvió asustada hacia atrás y se quedó de piedra.
jueves 5 de febrero de 2009
Aquí.
...donde las mentiras gobiernan y las verdades duelen. Estoy aquí, donde das corazón y recibes coces, donde el que no mata muere, y el que mata sigue vivo. Donde las estaciones tienen como utilidad suprema un cambio de atuendo y donde el color de piel está estrechamente relacionado con el tipo de mirada. Donde los ojos deciden qué ver y saben cuando cerrarse. Vivo en un lugar de sordos, ciegos y mudos. Un lugar donde el avión más adecuado para volar es de papel.. y se fuma.Donde las dan y no las toman y donde al sol se le pone cara. Donde el aire tiene un precio y las caras ya no se encarnan con nada. Donde el que no corre no vuela... se queda el último.Sí,vivo aquí..donde se quita lo de dentro y se come la cubierta. ( Bonita cáscara, por cierto. )
viernes 30 de enero de 2009
Dialogos con y de sueño.
-Me siento tan rara cuando camino por la acera de las baldosas a rombos azules... es increíble. Floto y ando a tiempo partido. Es un ir y venir, un vaivén de la razón...me encanta ir contigo de la mano por esa calle...
-Me hace cosquillas...no aguantaré. Habla, canta, lo que sea.
+Sí...volar juntos está bien, preciosa.¿Qué te pasa en la nariz?
-¡Para, para, para!¡No me toques! Estoy jugando..a ver si consigo batir mi record.
+¿Qué dices?¿Qué haces?
-Que sí, que sí, déjame. Estoy tratando de aguantar más de veintitrés segundos un picor de nariz. Ese es mi record.
-Vaya, trataré de distraerte para que se te pase más rápido.¿Te canto algo?
-Me hace cosquillas...no aguantaré. Habla, canta, lo que sea.+Mírame.
-Te miro.
+Eso no vale, a los ojos.
-Ya está.
+Eres preciosa.
- :)
+Eres preciosa.
-Ya me lo has dicho..
+Eres preciosa.
-Oye!Qué...
+Preciosa.
-Pero..
+Preciosa, preciosa, preciosa ,preciosa..
-Qué..
+Pero, ¿tienes reloj, o cronómetro, o algo?
-¿Para?
+El récord, la nariz..¿te suena?
-No, me pica.
+Preciosa.
miércoles 28 de enero de 2009
Versos de locura inerte.
Absurda me dices, loca. A seis grados. Cubriéndote de besos entera la boca.
Me dices rara y yo no lo entiendo,
será eso, el ruido, el azul, el tiempo.
A veinte grados me llamas pirada,
cada vez menos frío, cada vez más besos.
Me llamas pirada y yo no lo entiendo.
Será la calma, las paradas, el tiempo.
Miro hacia bajo y veo mi cielo,
allí guardados todos los besos,
ahora no quema, ni hiela, ni sueña.
Me llamaste loca, y no lo comprendo.
Me llamasteis loca, absurda, pirada,
me sentí diferente, importante, nada.
Me quisisteis y odiasteis, en azul y en tiempo.
Me llamasteis loca, y ahora os entiendo.
domingo 18 de enero de 2009
Por casualidad.
1. - La felicidad no es cuestión de fe. Quizá se necesite un poco de esperanza, pero a estas alturas uno ya la pierde y aún así sigue intentando despegar hacia el cielo de nuevo, como tantas otras veces.
Todo este tiempo se ha sentido increíblemente sola. Nada más. Solamente sola pero también diminuta. Tumbada en el suelo con los ojos cerrados durante las veintitrés horas del día. La hora restante miraba las nubes y las envidiaba. Qué bonito es todo ahí arriba, volando sin límites, ni siquiera direcciones. Vuelos hasta la Luna, vuelos acompañados, vuelos de ida, vuelos de vuelta y de mentira. Una vez, ella había estado ahí, volando con los demás, encima de una nube que parecía eterna. Hasta que un día comenzó a llover y a llover y a llover ... y tanto lloró la nube que ella acabó en el suelo. Allí donde estaba ahora, sin fuerzas para despegar.
Todo este tiempo se ha sentido increíblemente sola. Nada más. Solamente sola pero también diminuta. Tumbada en el suelo con los ojos cerrados durante las veintitrés horas del día. La hora restante miraba las nubes y las envidiaba. Qué bonito es todo ahí arriba, volando sin límites, ni siquiera direcciones. Vuelos hasta la Luna, vuelos acompañados, vuelos de ida, vuelos de vuelta y de mentira. Una vez, ella había estado ahí, volando con los demás, encima de una nube que parecía eterna. Hasta que un día comenzó a llover y a llover y a llover ... y tanto lloró la nube que ella acabó en el suelo. Allí donde estaba ahora, sin fuerzas para despegar.2. -Las casualidades no existen por casualidad, hay que perseguirlas, como a los sueños.
Siempre, a cada segundo, en cada momento se les debe perseguir. Hasta que se percaten de tu presencia, de tu respiración y adviertan el sonido de tus pasos. Entonces se girarán y te verán escondido en las sombras, acechando, buscando lo que pocos se atreven a buscar... y ese acto de valentía, como cualquier otro, no se merece menos que el de llegar a una meta de esas que tanto te gustan.
Después de tanto tiempo sola y de tanto tráfico de pensamientos... por casualidad llegó. Así. De repente. Un día. Qué más da.
-Pensé que tendrías otra cara, otra forma, otros gestos. Pensaba que eras otra persona diferente, pensaba que serías otro, buscaba donde no debía. Pero, de casualidad llegaste así, diciéndome que no, que quá hacía, que qué buscaba, que al que debía de encontrar era a tí. Y hoy quien menos me espero, me pinta una sonrisa no externa y quizás sí eterna. Y así despegué..poco a poco alcanzo las nubes, y sé que llegaré muy muy alto. Espero no caerme esta vez. Y así fue todo. Increíble y... Por ca-sua-li-dad.
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